Mis novelas

miércoles, 18 de enero de 2017

Los olores del día a día.


Hiperosmia 









Hoy leo una noticia en  20 minutos.es   que me llama la atención y quiero compartir con vosotras mariposas. 

Estoy segura que muchas de vosotras habéis sufrido “hiperosmia” (trastorno que te hace percibir olores que pasan desapercibido para otras personas).

Dudo si yo padezco ese trastorno pero de lo que si estoy segura es que siempre tuve para bien o para mal muy buen olfato.

Un gran inconbeniente, por desgracia en la vida todo no son buenos olores y claro siempre te acabas tragando los olores pudendos que otros ni siquiera llegan a percibir.

A mí en especial me molesta mucho, no sé si a vosotras os pasará lo mismo, el olor a sudor.


Me explico, entiendo que una persona después de un largo día pueda llegar a oler un poco a rancio, entiendo que después de hacer ejercicio lo más estrictamente normar es oler a sudor. Pero no entiendo y me cuesta soportar, a esa gente que huele desde primera hora de la mañana, esa que baja a las ocho de la mañana en el ascensor y ya lo deja pringado de un olor rancio que tira para atrás.

 Y eso es lo que no soporto; ¡un poco de higiene por favor! que una duchita a primera hora de la mañana tiene más ventajas que desventajas; activa la circulación, abre los poros, relaja las articulaciones y sobre todo te deja un olor fresco, por lo menos durante las primeras horas del día.

Imagino que  esa gente es tan fan de su propio olor a rancio que ni siquiera percibe lo molesto que llega a ser para los que conviven a su alrededor.

Y sí, lo sé, en ocasiones es un problema de sudoración que por mucho que te laves no se soluciona. 

Pero seamos justas, la gran mayoría de las veces el problema no es de sudoración si no de lo que se viene llamando “ser una cochino”.


Y es que hoy en día el mercado está plagado de productos que nos pueden hacer la vida mucho más sencilla y agradable. Existen una toallitas desodorantes que se llevan en el bolso y que se pueden usar, cuando tras pasar unas horas el olor a gel se esfumó por la ventana, y ese tufo a rancio amenaza con aparecer.





Que estoy convencida que si una no se abandona a la dejadez y pone un poco de empeño en el aseo personal todo sería mucho más agradable.

En fin, que espero esta entrada os deje un aroma dulce y embriagador.

Nos leemos muy prontos mariposas. 



De nuevo gracias por visitar la buhardilla, deja tu comentario, como siempre te digo el blog vive de tus visitas y yo sonrio con tus comentarios. 





3 comentarios:

  1. Andamos finas de olfato con el fresquillo??? A mi se me congeló la nariz esta mañana al salir de casa y ya ni buena ni mala olor. Se me ha quedado muerta!! Besos frescos y perfumados!!

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  2. Holaaaaaaa, yo las llevo en el bolso siempre, pq a veces voy corre q te pillo, y es rápido y da frescor,jejejjeje. Pero como el agua nada eh,ejjejeje. Besitossssss

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  3. Yo lo de los olores lo lleva bastante mal...el olor a sudor,las fritangas,el pescado en la ropa o las manos,la legia...pero también tengo que reconocer que cuando alguien huele bien es todo un placer.

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